Por: Lina Marcela Sánchez Vásquez
Introducción
Es
necesaria la comprensión holística de las afectaciones al ambiente,
en la actualidad las decisiones antrópicas han generado
modificaciones en las formas de relacionamiento ser humano-
naturaleza, lo cual se hace palpable habida cuenta de las
manifestaciones cada vez más evidentes sobre desequilibrios eco
sistémicos.
En
este artículo de opinión se presentan algunas reflexiones que desde
el pensamiento ambiental permitan un llamamiento al sentido de
humanidad y consideración planetaria de las acciones que en la
cotidianidad pudieran estar teniendo efectos adversos sobre la
permanencia de la vida misma.
Desarrollo
La
próxima vez que una abeja zumbe a tu alrededor, recuerda que muchos
de nuestros alimentos dependen en gran medida de la polinización
natural intermediada por insectos: un servicio clave que abejas y
otros polinizadores prestan al ecosistema (Greenpeace, 2013)
Las
recientes referencias en el contexto nacional y regional sobre la
muerte de abejas por el uso de agroquímicos han puesto en escena una
problemática ambiental marcada desde hace décadas en otros países
y por las determinaciones económicas de la agricultura intensiva,
así como el uso de monocultivos más recientemente en el nuestro. En
efecto, el uso irresponsable de los agroquímicos tiene efectos
adversos sobre los polinizadores naturales, quien duden de ello,
pueden consultar el riguroso estudio
de 2011 de PNUMA donde
se destaca el hecho de que la población de las abejas está
sufriendo un descenso dramático en los últimos años. No obstante,
ante su silenciosa labor y su forzada desaparición del cumplimiento
de su labor natural ¿Quién ha extrañado a las abejas?
Paradójicamente la medida que se esperaba fuera un remedio a las
plagas en los cultivos agrícolas, termina haciendo un efecto adverso
sobre uno de los aliados naturales para los agricultores: las abejas.
La reducción de su zumbido y su presencia en los cultivos ha
reducido drásticamente la producción agrícola, así lo han
expresado las asociaciones de agricultores y apicultores nacionales y
locales.
Pero
el efecto no cesa, si bien las abejas tienen un alto valor ambiental
en razón al servicio eco sistémico que prestan, su función tiene
un impacto importante sobre la disponibilidad de productos agrícolas
para consumo humano comprometiendo la seguridad y soberanía
alimentaria en los territorios. Adicionalmente en términos de
sostenibilidad la situación es mucho más grave que quedarse sin
miel, según la mayoría de los alimentos que consumimos, o muchas
plantas que ofrecen servicios esenciales en los ecosistemas, no
serían posibles sin la polinización de estos insectos. Los
científicos han detectado más de una docena de factores que
inciden en las desapariciones, repentinas en ocasiones, de las
colmenas. Insecticidas, productos químicos nocivos, hongos,
parásitos, contaminación del aire o cambio climático son algunos
de ellos (Fernandez Muerza, 2012).
Sería necesaria la consideración en términos de Fançois Valleys la consideración de la ecología de la acción según la cual "Toda acción escapa cada vez más de la voluntad de su autor a medida que entra en el juego de las inter-retro-acciones del medio en el cual interviene", esta concepción nos entrega una visión de la complejidad es un retorno a la sensibilidad, a la generación de una conciencia en el sentido más amplio de responsabilidad que implica saberse miembro de una colmena mayor, asunto en que las abejas parecieran enviar su mensaje a diario, cada miembro de ella tiene un papel fundamental, aporta a la generación de un objetivo mayor pero promueve el bienestar común por encima del particular. Ese, tal vez sea el mensaje de sus aleteos y zumbidos.
Sería necesaria la consideración en términos de Fançois Valleys la consideración de la ecología de la acción según la cual "Toda acción escapa cada vez más de la voluntad de su autor a medida que entra en el juego de las inter-retro-acciones del medio en el cual interviene", esta concepción nos entrega una visión de la complejidad es un retorno a la sensibilidad, a la generación de una conciencia en el sentido más amplio de responsabilidad que implica saberse miembro de una colmena mayor, asunto en que las abejas parecieran enviar su mensaje a diario, cada miembro de ella tiene un papel fundamental, aporta a la generación de un objetivo mayor pero promueve el bienestar común por encima del particular. Ese, tal vez sea el mensaje de sus aleteos y zumbidos.
Documentos citados:
Fernandez
Muerza, A. (11 de Abril de 2012). http://www.consumer.es.Obtenido dehttp://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2012/04/11/208694.php
